Este día, nos salió más soleado que el anterior y, como casi siempre, las mujeres, al igual que en las Olimpiadas, fueron a por las medallas e iban tirando del pelotón desde el primer momento
De vez en cuando parábamos en algún mojón kilométrico , especialmente en aquéllos que tenían sombra, para hacernos alguna foto, beber agua o visitar al Sr. Roca.
Siempre se encuentran personajes curiosos y mochilas espectaculares como, la de este mozo que llevaba a cuestas hasta la olla a presión, con la botella de aceite dentro.
Hicimos una primera parada técnica en Gonzar , para gozar de la presencia de una agradable y famosa cerveza rubia....
Luego quise enseñar al grupo mi "pazo García"....
pero al "pazo" que iban los perdía de vista......
Así que de vez en cuando, reagrupábamos, para hacernos fotos, como éstas, con girasoles gigantes
O con hormigas gallegas, alimentadas por lo visto a conciencia a base de pote gallego y algún que otro díscolo peregrino,
Lo pasamos realmente bien, con nuestros simpatiquísimos guías, Rodolfo y Fran, parando a comer en este sitio de las "formigas", donde comimos poco porque nos atragantábamos de la risa....
Luego proseguimos la marcha, pues aún nos quedaban unos 12 Km. Así que atravesando, a veces, magníficos bosques de robles y castaños, algunos con formas muy sugerentes, de películas fantásticas, tanto naturales como artificiales....
.....conseguimos llegar al destino de nuestra segunda etapa, Palas de Rei, donde, antes de entrar en el pueblo, llevaron los guías en coche (esta vez haciendo de ambulancia) a Mª José al ambulatorio del peregrino, para revisarle lo que parecía una pequeña urticaria en las piernas, que luego no fue nada: Mientras, los demás esperábamos y Simón, junto a Joana y Aina, nos hacía el signo de su "colega" Apóstol Santiago.
Terminamos el segundo día con las piernas, mejor que en la primera etapa, y felices porque nos esperaba una estupenda velada y suculenta cena en Casa Roan.
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