jueves, 16 de agosto de 2012

Día 9 de Agosto. 5ª Etapa: Amenal --> Santiago de Compostela (16 Km)

Y, por fin, ha llegado el gran día. Madrugamos bastante pues nos aconseja Rodolfo que es mejor llegar a Santiago a buena hora para evitar colas en la obtención de la compostela y tener más tiempo  tiempo para visitar la ciudad.
Así que una vez en Amenal y antes de iniciar la marcha, pasamos revista a las herraduras de los caballos y en especial al "bi-tunning" de Simón, que comprobamos está perfecto para hacer el camino completo desde Roncesvalles.
 Iniciamos la marcha por frondosos bosques, que apenas dejan pasar la luz de la mañana, que poco a poco va dejándose ver por entre los árboles....



Las señales que indican la proximidad del final abundan cada vez  más,incluyendo las cruces tejidas con maderitas colgadas de las vallas metálicas de la carretera y aeropuerto (parece que lo de las cruces viene de antiguo, si bien las colgarían en otros sitios menos modernos)



El camino está cada vez más abarrotado de gente , que hoy tienen previsto llegar a Santiago. Se les ve felices a todos, ya sean personas  mayores, padres con hijos, amigos jóvenes (como nosotros) y no tan jóvenes , solitarios. Unos con andar brioso y ansiosos por llegar, otros  con los pies destrozados a tenor de su lento caminar, y con muchos de los que adelantamos o nos adelantan  nos cruzamos palabras de ánimo ¡ venga, que ya queda menos!. Cada uno con su motivación, pero feliz de estar cerca de su ansiado objetivo.
 Hacemos una parada técnica en Labacolla donde nos "dieron calabazas" que sirvieron para autentificar más nuestra indumentaria de  peregrino (si os fijáis en la foto se ven), pues  es evidente que no sustituyen a las botellas agua fresca que te venden en máquinas expendedoras en muchos rincones del camino (si los peregrinos medievales levantaran la cabeza....).
Y a lo tonto a lo tonto, llegamos al Monte do Gozo (a 4,6 Km de Santiago) , donde se dice que los peregrinos antiguamente al llegar aquí lloraban al divisar a lo lejos la Catedral. Actualmente tiene en lo alto este monumento,  inaugurado por Juan Pablo II,  y  no provocó en nosotros muchas lágrimas de goce estético ya que, por otra parte,   tampoco se divisaba  la Catedral.

Sellamos la credencial en la pequeña ermita de San Marcos que hay en el monte, e iniciamos el descenso hacia Santiago, cocidos de calor pero más alegres que unas castañuelas. Hasta que a la entrada de la ciudad nos encontramos unas sorprendentes e hiper-realistas estatuas, supongo que en conmemoración de la llegada a Santiago  el día  9-8-12 de un grupo ruidoso de amigos, je, je.

Atravesando calles de Santiago ya vislumbramos, ¡por fin! alguna de las torres de la Catedral...
Llegamos al casco antiguo, a "Porta do Camiño! y la alegría ya nos hace abrazarnos, darnos la enhorabuena y hacer la V de la victoria...

¡¡¡¡Y, por fin ya estamos en la plaza del Obradoiro!!!!, Muy felices.


Esteban y Mª José, estaban radiantes,


No pudimos evitar tumbarnos para  hacer fotos desde la mejor perspectiva y, de paso descansar.... (a Pilar no sé si le dio un pasmo, o buscaba el mejor ángulo; Luis estaba más comedido)

O...los  menorquines, Aina, Joana y Simón , emulando al Cirque du soleil,....


O bien, y no os lo vais a creer, con la carga de Kms que llevábamos a cuestas, llegó un grupo de muñeiras y nos pusimos todos a bailar como si nada.... y las botas de Simón aguantando.




Y cuando nos cansamos, por decir algo, fuimos a recoger nuestra merecidísima COMPOSTELA,




De allí nos fuimos a abrazar a Santiago, una pequeña visita turística y a comer, descansar y  disfrutar de la ciudad.
Al día siguiente fuimos a las 12 a la misa del Peregrino, misa cantada con botafumeiro incluido, en la que curiosamente reconocimos alguna de las caras de otros peregrinos con los que habíamos coincidido en el camino.

Y, aquí llegamos amigos al final del viaje, que he pretendido recoger en mi blog, con detalles y anécdotas, casi siempre en clave de humor (que espero no ofenda a nadie), que es lo que nos ha dado alas en las piernas y "betadine" a las ampollas para completar el camino,  para que unidos a la fotos sean un recuerdo completo y entretenido de estos 5+2 maravillosos días que,al menos para Ceci y para mí,  han resultado, en compañía de unos estupendos amigos, incluidos los guías. Con todos ellos  espero coincidir en el futuro  en otras ocasiones tan extraordinarias, como ésta ha sido. Un abrazo para siempre a todos,

Pilar, Luis, Mª José, Esteban, Aina,Joana, Simón, Rodolfo y Fran (alias el Fran-tasma del Camino, por los sustos que da a los peregrinos cuando aparece una y otra vez, para hacer fotos del grupo)
Gracias a Viajes Gutzu por la magnífica organización y por el equipo de personas que nos han llevado en volandas y, a veces con dolor de barriga, por la risa, de etapa en etapa, Km a Km hasta el final.
Ya sé que el blog habrá resultado más pesado que una tarde entera de fotos en casa de tía Clotilde, o viendo las 7  horas y media  de vídeo de la boda y del viaje de novios  a Cancún de la amiga de prima Enriqueta....., pero espero vuestra comprensión y que sepáis perdonarme que haya sido tan escueto y conciso.

miércoles, 15 de agosto de 2012

día 8 de Agosto, 4ª Etapa Arzúa -->Amenal (23 Km)

Al amanecer del 4º día, perfectamente descansados y recuperados de "la dureza" del día anterior, aunque unos más que otros, ya que alguno de los amigos tenía su ventana muy próxima a los gallos (enormes capones) que desde muy temprano se hicieron notar, desayunamos como se hace en estas tierras, es decir a lo grande y suculento, como Carmen la dueña de Casa das Corredoiras sabe preparar,
Estiramos un poco las piernas, para bajar el ágape matinal, y poder tirar del carro,


y nos llevaron hasta el punto de partida en Arzúa, donde sellamos en una parroquia la credencial e iniciamos la marcha, que, en principio iba a ser suave y sólo de 19,5Kms hasta Pedrouzo (luego se  alargó 4 Kms más hasta Amenal).
El día se presentaba "más caluroso" que los anteriores, pero las temperatura de la mañana, 12- 14ºC nada tenían que ver con las del Levante (donde teníamos entendido que se estaban achicharrando).
Llegamos a un primer pueblo, donde preguntamos por dónde se iba hacia Santiago...supongo que no éramos los primeros...

Y, anduvimos  hasta la primera parada de "repostaje" como unos  9 Kms, algo más monótonos que otros días y subiendo las temperaturas, pero ya con la sensación alegre de que nos quedaban muy pocos kms y la cosa estaba "chupá". 
La parada fue cerca de Salceda, y, oh casualidades de la vida, hablando con un ciclista que paró en el mismo bar a refrescarse , resulta que ya nos habíamos conocido hace unos cuantos años, cuando me alquiló una casa rural en la Sierra de Francia. ¡qué pequeño es el mundo y qué fácil es encontrarse en el camino!. Me despedí de él, le dí recuerdos para su mujer, y nos deseamos mutuamente ¡Buen Camino!.
También Fran, que con su natural simpatía habla con todo el mundo,  se paró a hablar con el jinete de este caballo que regresaba desde Santiago  hasta su punto de origen ya que a la ida  habían coincidido una semana antes,  cuando nuestros guías acompañaban al anterior grupo.

El día ya se presentaba muy caluroso y marchábamos a paso más bien sinuoso y lento, hasta que  a 25 Km de Santiago,  sobre las 13hrs decidimos parar a comer la famosa tarta de orujo, que Rodolfo y Fran habían en encargado en el Mesón a Equipa. La tarta estaba riquísima pero nos dieron mal de comer, por lo lentíiisimos que nos sirvieron unos simples bocatas. Eso sí algun@s aprovecharon para descansar, comunicarse (la tecnología está presente en el camino, ¡como en el Siglo XII!) o engrasar los rodamientos



A duras penas reemprendimos la marcha, de la tarde. En el Km 21 quise hacerme una foto, ya que para los que hemos sido corredores es una distancia emblemática (media maratón). No sé porqué se me pasó el mojón del 42 el día anterior..., aunque creo que estaba allá por el río Iso en el que nos refrescamos los pies.
Pero para el resto del grupo era más significativo el km 20,  situado en un bosque y además tenía sombra lo cual, a 30ºC, era definitivo a lo hora de hacerse foto "de familia",

Los altísimos eucaliptos, perfumaban el ambiente y  competían con la esbeltez de estas buenas mozas, Mª José, Ceci y Pilar
Y, cerca de Pedrouzo, ocurrió lo que temíamos: la 2º bota de Simón, toda envidiosa de la 1ª por del trato mágico recibido de las manos de Fran y por el reluciente tuneado que aún duraba, desde la etapa anterior, decidió bostezar y echarse a dormir, con lo que rápidamente las fuerzas y cuerpos de élite, del servicio de emergencias "Fran-tasma del Camino", se presentó en el lugar del siniestro, con zapatillas de repuesto para Simón,  llevándose en camilla a la susodicha bota para recibir urgente atención hospitalaria y de tunnnig.


En Pedrouzo, aproximadamente, que era el teórico final de etapa del día nos propusieron Rodolfo y Fran, que podíamos si queríamos alargar un poco más la etapa, unos 4 Km hasta Amenal, y así la etapa final de Santiago la reducíamos a sólo 16 Km, con lo que así nos sobrarían fuerzas para darle al botafumeiro... Además el resto del camino  atravesaba  unos bosques muy bonitos, sombreados y relajantes, con árboles tan sugerentes como éstos



Cuando llegamos al final de la etapa nos llevaron hasta el alojamiento  donde nos íbamos a dormir  esa noche, cuyo nombre está especialmente dedicado a mí, como saben quienes bien me conocen,




Descansamos en este agradable sitio y, cómo no, hicimos algunas fotos para el álbum del peregrino,





Y aquí me quedé sin batería en la cámara, por lo que lamentablemente  no pude hacer más fotos
de Pilar, Luis, Simón y Rodolfo con los sombreros de peregrino. Luego en el jardín hicimos alguna que otra trastada con los columpios (casi los rompemos con lo mayorcitos que somos)  y la cena en el restaurante que fue divertidísima. Colgaré alguna foto complementaria cuando el resto de la tropa me las mande.
Os dejo, para retomar fuerzas, y en otro momento os narraré la llegada a Santiago.

martes, 14 de agosto de 2012

Día 7 de Agosto. 3ª Etapa Palas de Rei -->Arzúa (30 Kms casi))

Pues sí. esta es la etapa reina del tour a Santiago, con sus casi 30Kms (29 y pico), y con cerca de 50 Kms acumulados ya en las piernas. Pero no lo notamos apenas al levantarnos, ni, desde luego se  nos quita el apetito, de manera que damos buena cuenta del abundante y espléndido desayuno de Casa Roan.
Nos despedimos de la casa y del dueño, José, con un poco de penilla, pero prometemos volver algún día. Nos llevan al punto de salida en Palas de Rei e iniciamos la etapa, por qué no decirlo, al menos yo, con cierto respeto (o canguelo) por lo que tenemos por delante, pero enseguida se anima uno con los carteles de la salida del pueblo (¿y si dieran junto a la Compostela un completo de spa como premio?)
Así que seguimos andando con gran alegría y, sobre todo buen humor, propiciado por el cuerpo "jotero" que todos incluidos los guías  llevamos. La sinfonía de verdes, de luces y claroscuros hacen la marcha muy agradable, y a veces se siente uno flotar...


En Leboreiro , a unos 9 Kms de la salida, cruzamos el mojón divisorio de la Provincias de Lugo y la Coruña.... ya estamos más cerca....
Y poco después (unos 4 Km) atravesando un puente románico llegamos a Furelos, donde como podéis comprobar el calor había que mitigarlo como fuera...a la última moda.


Y como quien no quiere la cosa, a mitad de la etapa, llegamos a Melide, la ciudad famosa porque tiene, aparte de varios monumentos románicos, el cruceiro más antiguo de Galicia (siglo XIV) y......tachín, tachín, redoble de tambores.... el mejor pulpo a la gallega que os podáis imaginar. Os recomiendo la Pulpería Ezequiel y, os aseguro que, convenientemente regado con los
"isotónicos"especiales de la casa, un ribeiro que estaba riquísimo, nos hizo olvidar totalmente el cansancio de la mañana, y darnos fuerzas para acometer los 15 Kms restantes de la tarde.
Así que si el menor pudor, cuando reiniciamos la marcha  nos subimos al cruceiro.....

 e incluso me atreví a portar el micrófono para la improvisada actuación estelar de Fran en un escenario,  donde no recuerdo si cantamos y bailamos bachata, salsa, la yenca o unas manchegas, qué más da...
De esa guisa íbamos todos, alegres y con ánimo de soportar el calor de la tarde que nos acompañaría en los 15 Kms restantes. Llegamos al mítico Km 50 (siempre hablamos de lo que resta hasta Santiago)

y poco después me  llama la atención un lavadero, de los antiguos, que hay muchos en el camino,  donde un fiero y encadenado perro  guardián protege a la lavandeira... pero termina siendo amigo nuestro,
Unos metros más allá se conoce que,  como nos habíamos puesto  las botas con el pulpo,  a  Simón   se le amotinó, o más bien "abotinó" , una de las botas y dijo que tenía haaammmbre,
Lo que motivó la rápida movilización  de los "cuerpos y fuerzas del camino". A los 5´ya teníamos a Fran recogiendo la hambrienta bota, para llevársela a reparar a la par que le trajo calzado de repuesto al amigo Simón, para continuar el camino. Más eficacia imposible. Poco después veríamos el perfecto tuneado de la bota realizado por el artista, que hizo nuestras delicias y las del resto de caminantes con los que nos cruzábamos, hasta el final del camino, ya que, todo hay que decirlo la bota aguantó los 45 Km restantes sin decir esta boca es mía, pero la otra bota, envidiosilla....ya veremos más adelante... qué pasó.
(no era un GPS,  tal vez  era un ambientador algo friki).
Aunque habíamos cargado suficientemente las pilas  en Mélide, quisimos recargarnos todos de energía abrazándonos a  los magníficos ejemplares de robles y eucaliptos que nos encontrábamos de vez en cuando en los numerosos bosques que atravesábamos.



También atravesamos, sin miedo, varios ríos, como el Boente, antes de Castañeda, que lleva muy poca agua en esta época del año en la que, a pesar del verde que podemos contemplar, es de sequía según nos informan,

El espectáculo visual, de colorido y naturaleza, flora y fauna,  está asegurado a lo largo de la ruta, como con las hortensias y los caballos,

Y, ya próximos a nuestra meta , en Ribadiso da Baixo, llegamos al río Iso, en el que casi ninguno   pudo resistirse a   la tentación de refrescar los "neumáticos" en sus cogeladas aguas,

Así pues con esta parada técnica en boxes, pudimos llegar al final de esta maratoniana etapa, en Arzúa, dónde nos recogieron para llevarnos a la Casa das Corredoiras.
Preciosa casa granja, construida en el 2009, con todas las comodidades, con cultivos y animales,  artilugios y objetos variopintos que la hacen muy interesante y entretenida, por cuyo jardín salimos al atardecer a estirar un poco las piernas, que falta nos hacía (por lo visto).



No cuento, para no poner los dientes largos a nadie que la cena de esa noche y el desayuno a la mañana siguiente, fueron impresionante,  propiciado, probablemente por la excelente calidad de la materia prima  y la buena mano de Carmen, la dueña de la casa. Algunos, como Esteban y yo, pudimos tocar de primera mano el material de la granja y era auténtico ( el verraco, llamado Coco por los dueños, aunque la foto no hace justicia al tamaño,  podía pesar 200kg en canal)


Y no contentos con el bucólico paseo, después de la cena y a pesar de la dureza del día,  nos salió un improvisado karaoke-guateque, gracias a la música del iPad de Esteban, amenizado con los ritmos caribeños de Rodolfo y Fran, y suavemente remojado con licores autóctonos, en realidad innecesarios, pues la marcha la llevamos dentro del cuerpo desde que iniciamos el camino..., que pusieron el adecuado colofón a esta etapa magistral.